Asesoramiento sexológico: cuando ni todo el oro brilla, ni todo lo que brilla es oro

Masters and JohnsonTal vez por el reciente fallecimiento de Virginia E. Johnson, o por la serie emitida en TV sobre Masters & Johnson, lo cierto es que últimamente tengo la sensación de escuchar y leer con mayor frecuencia noticias, entrevistas y artículos relacionados con el asesoramiento sexológico.

Me llama la atención que, salvo el nombre, poco o nada queda ya con relación a la metodología y claves básicas que establecieron estos autores, creadores de dicho asesoramiento y pertenecientes a la segunda generación de sexológos, tal y como plantea Efigenio Amezúa en publicaciones como El Ars amandi de los sexos: la letra pequeña de la sex therapy, o también La terapia sexual de Masters y Johnson desde el marco de la sexología: concepto y claves básicas.

Es como si constantemente tuviera que recordarse que, según Masters & Johnson, la mayoría de las dificultades con las que se encontraban en consulta tenían como origen carencias educativas e ignorancias diversas, léase creencias, en torno a los sexos.

Se podría pensar que eso era algo que pasaba entonces (1970) y que ahora la cosas son distintas. Sin embargo, en el tiempo que llevamos trabajando el asesoramiento sexológico en consulta, este principio esencial que planteaban los pioneros no hace sino confirmarse.

Y si muchas veces sólo queda el nombre ¿qué podemos encontrar a nada que nos descuidemos bajo el marbete de terapia sexual o asesoramiento sexológico?

Pues un poco de todo: desde la salud sexual institucionalizada hasta todo tipo de alternativas (iridología, homeopatía, curanderos, herboristas, etc.), pasando por el psicoanálisis, que tiene su propio recorrido.

Se podrá decir que todo esto es poco menos que un brindis al sol y no digo que no lo sea, sobre todo visto cómo está el escenario actual en la industria y el mercado de las terapias y los asesoramientos.

Sin embargo, no dejo de plantearme que si la mayoría de dificultades que se nos presentan en el asesoramiento sexológico tienen como origen una carencia educativa respecto de los sexos, parece lógico y sensato basar la intervención en herramientas pedagógicas y conocimiento sexológico en torno a ello.

Y, suscribiendo las palabras de Samuel Díez en su ponencia “Asesoramiento sexológico: nuevas reflexiones y aportaciones desde la sexología”, cabe plantearse que

así como ha llevado y lleva tiempo drenar el pensar médico y psicopatológico de la teorización de los sexos, también es probable que nos lleve tiempo drenar el pensar sanitario y psicoterapéutico de la intervención sexológica en consulta.

Por nuestra parte seguiremos en esta línea pedagógica y sexológica que tan buenos resultados nos sigue ofreciendo. Siguiendo tanto las publicaciones de Efigenio Amezúa, como otra más reciente y pragmática titulada “Asesoramiento sexológico: claves metodológicas”, escrita por Samuel Díez, Ana G. Mañas y Juan Lejárraga.

De esta última rescato los tres objetivos generales que proponían como guía de referencia en nuestro ejercicio profesional:

  • Proporcionar un nuevo marco de comprensión a través de las ideas y los conceptos sexológicos.
  • Reforzar la idea de diversidad e interdependencia entre los sexos; dando valor a cada forma de ser sexuado.
  • Favorecer la autonomía personal y relacional a partir de los recursos o puntos fuertes de los sujetos sexuados.

Referencias
Amezúa, E. (2000): El Ars Amandi de los sexos: la letra pequeña de la Sex therapy. Revista Española de Sexología nº 99-100, Instituto de sexología Incisex, Madrid.
– (2000): La terapia sexual de Masters y Johnson desde el marco de la sexología: concepto y claves básicas. Anuario de sexología nº6, AEPS Asociación estatal de profesionales de la sexología, Valladolid. [Pdf descargable]
– (2001): Educación de los sexos. La letra pequeña de la educación sexual. Revista española de sexología nº 107-108, Instituto de Sexología Incisex, Madrid.

Díez (2012): “Asesoramiento sexológico: nuevas reflexiones y aportaciones desde la sexología”. Jornadas Discursos, modelos y perspectivas en intervención sexológica de la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología (AEPS), Vitoria-Gasteiz.

Díez, S., García, A., Lejárraga, J. (2011): Asesoramiento sexológico: claves metodológicas. Revista Española de Sexología nº 163-164, Instituto de sexología Incisex, Madrid.

Masters W. y Johnson, V. (1981): Human Sexual Inadequacy. Bantam Books, United States of America.

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Acerca de edureguero

Sexólogo en el Centro Sexológico Kirkos de Vitoria-Gasteiz y de Zumarraga (Gipuzkoa). Educador Social en el programa de educación de calle de Ordizia.
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2 respuestas a Asesoramiento sexológico: cuando ni todo el oro brilla, ni todo lo que brilla es oro

  1. libelia dijo:

    Aportando un punto de vista externo a los estudiosos de la sexología, es evidente que la sociedad suele ver “problemas” en lo que son “diferencias o particularidades”, y esto lo hace de modo general en cualquier aspecto. En cuanto a lo que tiene que ver con la sexualidad o la manera que tenemos de relacionarnos, creo que a los terapeutas sexuales les es más conveniente concebir también como “problemas” o “disfunciones” lo que -esta teoría de la sexología que seguís y que a mí me encanta, siendo profana como soy- definís como particularidades, porque de ese modo llenan sus consultas y sus bolsillos. Las personas, como he dicho antes, reclaman soluciones rápidas a sus “problemas” y cuando la manera que tienen de relacionarse con el otro no es fluida debido a esas particularidades, ven en la ayuda externa -sobre todo cuando culpan “al otro” de esos problemas- una magnifica solución, así que les es más fácil creer en “disfunciones” que hay que arreglar, que en tener que poner de su parte para acoplar, como un engranaje, esas particularidades. Y creo que, aparte, es necesaria una ingente labor de educación desde la infancia, y de un cambio radical en la opinión pública sobre este tema. No hay que drenar solo el pensamiento sanitario y psicoterapeutico de la intervención sexológica, sino el pensamiento de la sociedad entera.
    Yo mientras sigo leyéndoos e intentando reeducarme.

  2. edureguero dijo:

    Creo que el modo debe venir primeramente por drenar los quehaceres y pensamientos sanitarios y psicoterapéuticos de la intervención sexológica. Mientras tanto y para ello, educación de los sexos en todos los formatos posibles.
    Gracias por leer el blog.

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